Lionel Andrés Messi lo volvió a hacer. En los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026, el astro argentino grabó su nombre, una vez más, en las páginas doradas del fútbol.
Con un preciso servicio desde el tiro de esquina ante Suiza en el 10', Messi asistió a Alexis Mac Allister para abrir el marcador (1-0) y alcanzó la histórica cifra de 10 asistencias en los Mundiales, convirtiéndose en el máximo asistente de todos los tiempos en la competición.
De esta forma, ya es el jugador con más partidos disputados, con más minutos, con más victorias, con más goles y con más asistencias de los mundiales. Casi nada.
Un córner perfecto
Arqueó un servicio medido, tenso, perfecto, para que el del Liverpool, que no es especialmente alto (1,76), se impusiera entre las torres helvéticas y batiera a Gregor Kobel con un remate impecable.
A sus casi 39 años, el capitán de la Albiceleste está protagonizando un torneo verdaderamente memorable. Lejos de dar muestras de declive por el paso del tiempo, el '10' está firmando lo que muchos analistas ya catalogan como una de sus mejores Copas del Mundo.
Ocho goles y dos asistencias
Con un registro letal de ocho goles en lo que va de competición, Messi es el faro absoluto del conjunto dirigido por Lionel Scaloni, cargando con el peso ofensivo del equipo en los momentos de mayor exigencia.
El registro histórico cobra un valor especial al considerar el momento de su carrera. Mientras que la inmensa mayoría de los futbolistas de su generación afrontan el retiro o compiten lejos de la élite (solo hay que ver el torneo de Cristiano Ronaldo), Messi continúa dictando el ritmo del fútbol internacional en los estadios más imponentes de Norteamérica.
Su liderazgo y vigencia son el motor de una Argentina que avanza con firmeza con un objetivo claro entre ceja y ceja: revalidar la corona obtenida en Qatar 2022.
Con este pase de gol ante el combinado helvético, el atacante no solo rompe un nuevo récord en su legendario palmarés, sino que ratifica que su ambición competitiva permanece intacta. El sueño del bicampeonato mundial sigue sumando argumentos futbolísticos, guiado por la zurda inagotable de un jugador inmortal.